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jueves, 7 de enero de 2021

 




Tiempos de lluvias

Este recuerdo es a los participantes del juego del Paulo en  Beninar por Navidad, año Nuevo, Reyes y días de lluvia.

Hoy es un día especial para recordar a benineros de la época de los cincuenta a los ochenta y en exclusiva, para los hombres en Beninar.

¡Agua de Enero todo el año tienen tempero!

Hoy siete de Enero, cuando han pasado las Navidades y las actividades agrícolas tenían una pausa; además con un tiempo revuelto de lluvia, frio y viento, era para estar cerca del rincón con cuatro astillas o un tronco de algún almendro seco metido en el fuego.

¡Agua del cielo mejor que el riego!

 Hay que recordar que en aquel tiempo, casi todos los benineros habían hecho la matanza y tenían colgado en las cámaras muchas ristras de Morcilla, Longaniza y  Butifarra, además con las ollas y orzas llenas de costilla y lomo adobado en aceite, que para esta época de lluvias las migas, son uno de los manjares mejores del año.

 Las circunstancias del tiempo, daban por hecho, que la ocupación de los hombres era hacer soguilla de esparto crudo por que en varios meses en adelante, se presentara la siega y hará falta la soguilla para atar los haces de la cebada o trigo.

¡Esta todo mojado y por donde vas andando te vas hundiendo!

En los claros del tiempo se solía salir a las esquinas de las calles para ver si se veía a algún vecino, familiar o amigo para cambiar de impresiones sobre el tiempo y de las labores del campo etc.

Las conversaciones eran amenas, amistosas, se cambiaban impresiones sobre si era bueno para una cosa o malo para la otra, mientras poco a poco iban llegando más vecinos y los temas aumentaban en el debate.
¡Agua de nubes a uno los baja y a otros los sube!

En Benínar, había una tradición muy arraigada para los días de ocio de los hombres que era el tradicional juego del “Paulo” un juego de cartas en el que normalmente juegan seis jugadores con treinta cartas, los triunfos son del linaje de la muestra, el cuatro el Paulo, el caballo el Tuerto, el tres la Andorra, y el dos La Malilla y el resto del linaje el valor que cada carta tiene siendo de la muestra.

Juntos en alguna esquina, y llegando al número de seis familiares o amigos no hacían falta muchas palabras más; nada más que con alguno decir ¡vamos a echar un rato de siega! Todos sabían a lo que se refería; era jugar al Paulo; ¿A dónde vamos decía alguno?  lo normal era ir a  casas particulares hoy en la mía mañana en la tuya y así sucesivamente a buen entendimiento de todos los comensales.

¡Agua de medio día, agua para todo el día!

 Pero en los años posteriores ya se jugaba en los distintos Bares del pueblo aunque a principio fue en la antigua escuela de niños situada en la Plaza; local que sirvió de Salón Juvenil, y más tarde de bar y de quiosco en las fiestas de San roque.

¡El buen llover, el solano ha de traer!

Hoy, quiero hacer un recuerdo especial para todos aquellos que  en mi niñez veía jugar al tradicional juego del Paulo:

Eran: Florián, Manuel Vázquez, Manuel Blanco,  Frasquito el de la carretera, Miguel el de Virtudes, Manuel Medina, Antonio el Regalado, Ángel el de Manuela, Miguel el de Carmen la de Constanza, Ángel de Manuela, José Manzano, Antonio Rincón, Julio el Nene, Aurelio (Kiko), Manuel el de Ostaquia, Paco Ruiz, Esteban, Juan Sánchez, Antonio Roda, Juan el de Agustín, Paco el de Ramón, Andrés Pérez,

Frasquito de Isabel la de la posada, Pepe Ruiz, Antonio López, José Sánchez Brao, Ramón M. Juan el de Simón, Antonio el de Gonzalo, Pepe el de Julia, Paco Indalecio, Antonio y Juan Sánchez, Juan Molina, Faustino M. entre los más contemporáneos, siendo muchos o casi todos los benineros  anteriores los que jugaban a este juego tan tradicional en Benínar.

Paco Ramón

 

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